Paisaje Transversal

Paisaje Transversal

A veces uno se queda con las ganas de una conversación cara a cara, este es el caso, así que al otro lado del teléfono me encontré con la voz de Jon Aguirre Such. Después de varios intentos conseguimos establecer una comunicación sin cortes, él tenía ganas de contar(n)os y yo de saber. El tema, la ciudad, y el foco de interés, Paisaje Transversal, una empresa joven, pero con una experiencia y una reflexión de fondo muy maduras.

Los promotores de Paisaje Transversal (@paistransversal) salieron de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid con muchas inquietudes, “empezamos hace cinco años como un blog de reflexión crítica en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, a raíz de ver que en los programas académicos y en la propia carrera de arquitectura había muchos temas que se quedaban fuera y nos parecían relevantes para debatir y darles visibilidad”, se arrancó Jon cuando le pregunté cómo había nacido el proyecto. Y continuó explicando la trayectoria y desmenuzando el concepto de ciudad y sus transformaciones.

Ciudades Sostenibles. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

Ciudades Sostenibles. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

Después del blog, en el que empezaron a trabajar de manera humilde, surgió la oportunidad de desarrollar talleres de trabajo como complemento académico de los programas educativos. “Hicimos tres talleres, uno de infraestructuras, otro de procesos de negociación urbana y otro sobre cartografía.” Y resultaron muy bien, así que en octubre de 2011 tomaron la decisión de darle continuidad como empresa,  “decidimos apostar por darle un vuelco profesional y desde noviembre abrimos la oficina. Acabamos de cumplir un año a nivel profesional, ha sido super intenso,  hemos aprendido un montón y hemos hecho un montón de cosas. Ahora (diciembre de 2012) vuelve a tocar reflexionar, asentar las bases, pensar en todo lo que hemos hecho y abrir nuevos caminos y nuevos ejes de trabajo con la perspectiva de generar un modelo de negocio sostenible económicamente.”

Y así, Paisaje Transversal, que no para de hacer cosas y emprender proyectos se define como “una plataforma que trabaja en nuevos modelos de gestión e intervención urbana desde la transdisciplinariedad, la ecología urbana, la participación ciudadana y metiendo en el proceso las tecnologías digitales y de la información y la comunicación.”

La forma de trabajar de Paisaje Transversal está muy unida al trabajo en redes, para lo cual se apoyan en las tecnologías y las redes sociales, pues “permiten metodologías propias y herramientas propias y es lo que nosotros denominamos la veta permanente. Lo que nos interesa es eso, crear un modelo de negocio basado en esto y que pueda ser replicable, tampoco nos interesa ser únicos, nos interesa nuestra supervivencia, pero también que nuestro modelo sea replicable porque así entre otras cosas significará que hay realmente un cambio.”

Y tras conocerles, saber de dónde vienen, cómo evolucionó la reflexión que les mantiene vivos y activos es momento de saber qué opinan sobre la ciudad, el marketing territorial, las tecnologías, la responsabilidad ciudadana…

 

Conversas- Bien, Jon, vamos a aprovechar para conocer vuestra visión de la ciudad un poco más a fondo. ¿Cómo definiríais una ciudad?

Jon Aguirre Such-La ciudad como diría Lefevrees la proyección de la sociedad global sobre el territorio. Para nosotros la ciudad son los ciudadanos, las relaciones entre los ciudadanos y las experiencias compartidas. La ciudad es el caldo de cultivo de la economía, de la sociedad. En estos momentos es el marco geográfico referencial para el desarrollo (o como lo quieras llamar, hay varias teorías) y para la autonomía personal, para el acceso a la cultura, para la emancipación personal.

Nosotros entendemos la ciudad como un hecho social y político, pero no la política tal y como se entiende hoy en día, no la política de los partidos, para nosotros la política es la toma de decisiones cotidiana.

Entonces yo creo quela ciudad tiene que ser un reflejo de la sociedad y viceversa. Si construimos ciudades socialmente comprometidas, ambientalmente sostenibles, en las cuales se fomente la relación, el debate, se de uso al espacio público, en fin se generen modelos de economía social, modelos de colaboración… esa es la ciudad que nosotros entendemos.

También la entendemos como un hecho artificial dentro de un ecosistema global del territorio en el cual ha de ser tenida en cuenta.

O se puede entender desde experiencias hiperlocales en las cuales empieza a haber un movimiento al nivel de la ciudadanía que puede empezar a establecer algunas pautas de cara a este cambio de paradigma que te comentaba antes.

 

C- ¿Quién tiene la potestad de tomar decisiones en la construcción o reestructuración de la ciudad?

J.A.S.-Nosotros consideramos que aquí hay dos cuestiones. Por un lado, esa potestad la tienen los ciudadanos y por otro, la administración pública.

Nosotros trabajamos mucho con modelos de desarrollo urbano bottom-up, desde la base. Creemos que los ciudadanos tienen que ser el epicentro de los cambios y tienen que ser los máximos protagonistas y para generar eso, que los ciudadanos sientan que esa potestad es suya, hay que generar modelos en los que se les implique desde el inicio.

Y luego, la administración pública tiene que estar como garante de ese bienestar social, acompañando esos procesos, facilitándolos, financiándolos. Teniendo en cuenta también en el momento en el que estamos que puedan entrar otros actores privados para que financien ese tipo de intervenciones.Si aceptamos barco como animal acuático, es decir, si aceptamos que no hay dinero, habrá que pensar quién lo tiene y por qué lo tiene y cuál es su responsabilidad en la sociedad, no solo como beneficio suyo sino también hacia la ciudadanía, los proyectos urbanos y hacia la administración pública para facilitar estos proyectos.

Creemos que la potestad es compartida por todos estos agentes, empresas privadas, la ciudadanía, la administración, la universidad. Nosotros tratamos de involucrar en los proyectos al mayor número de agentes posible: administración, empresa privada, academia, centros de investigación, ciudadanía, para generar un modelo lo más rico y lo más complejo posible que atienda a las complejidades sociales, pero subordinado un poco a la voluntad ciudadana. Al final el ciudadano es el que vive las ciudades, el que las entiende, sabe como funcionan y el que realmente sabe cuales son las necesidades y cuales son sus deseos respecto de la ciudad, con lo cual tiene un papel destacado en los proyectos urbanos.

En una actividad en la plaza de la cebada en Madrid. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

En una actividad en la plaza de la cebada en Madrid. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

C- ¿Cómo han transformado las tecnologías la ciudad, qué papel les corresponde?

J.A.S.- Nosotros entendemos las tecnologías, las TIC, como un canal importante de participación ciudadana y de intervención social. Pero evidentemente, la participación social tiene que estar anclada en el espacio físico, en el espacio público, ahí es donde tiene su raíz y ahí es donde se tiene que desarrollar. Las tecnologías lo que permiten es facilitar la participación, generando nuevos canales para la participación de manera que esos procesos participativos puedan ser lo más abiertos e inclusivos posibles.

Siempre, cuando hablamos de estos temas, sale a relucir el tema de la brecha digital, y nosotros decimos que si bien existe sobretodo hacia edades más avanzadas, también existe al contrario. Por ejemplo para los más jóvenes lo más habitual es relacionarse a través de las redes sociales y seguramente es el único canal por el que acceder a ellos.

Hay que aprovechar las oportunidades que se generan, ya no solo a nivel de planificación urbana, que creemos que son absolutamente importantes, por cuestiones de transparencia, de mayor relación entre la administración pública y la ciudadanía, también entendemos que generan nuevas oportunidades de negocio, de gestión cultural, de otras muchas cosas que luego han de ser tenidas en cuenta en la planificación territorial.

Por otra parte, yo creo que, esto ya es una opinión personal, no la digo en nombre de Paisaje Transversal, entiendo que el cambio de paradigma, primero no puede juzgarse desde los parámetros de la política tradicional o de las estructuras políticas tradicionales, sino que se están generando nuevas estructuras y segundo, el cambio de paradigma va a venir muy marcado por la relación de lo hiperlocal y lo hiperglobal. Lo hiperlocal entendido como experiencias a escala muy reducida de éxito, en las cuales se generen metodologías y herramientas de trabajo, que luego puedan ser compartidas a través de la red y que puedan ser replicadas en otros lugares. Y en ese compartir experiencias es donde reside la clave del cambio de paradigma. En estos momentos tenemos muchos nodos, a nivel internacional, cada vez me cuentan experiencias más interesantes que se están produciendo en diferentes puntos del mundo, pero lo que nos falta, si bien tenemos los nodos, son los enlaces. Los enlaces por ahora son muy débiles.

 

C- ¿Sabemos usar las tecnologías?

J.A.S.- Bien, yo creo que estamos en un momento de experimentación total, en el que todo el mundo está perdido, nadie sabe lo que va a pasar mañana, el futuro es cada vez más incierto y bueno, no lo veo como un problema. Creo que tenemos que seguir experimentando, en esta idea de la prueba y el error, del beta permanente, de generar experiencias, ver si resultan e ir reconfigurándolas en base a la experiencia cotidiana, casi como se construían las catedrales góticas. Las catedrales góticas se construyeron a base de prueba y error, solo que en este momento, afortunadamente, en el uso de las tecnologías no va a morir gente.

Existe desconocimiento, incertidumbre, pero creo que la gente cada vez se da más cuenta de este cambio de paradigma y hay que dejar experimentar y hay que vivirlo.

Con respecto a las administraciones públicas, yo creo que no están entendiendo que las nuevas tecnologías no son un nuevo martillo con el que clavar nuevos clavos. Nosotros entendemos que es algo más, que es comparable a lo que en su momento pudo ser la imprenta de Gutenberg o la máquina de vapor de Watt, que plantean nuevas relaciones, nuevas maneras de asociarse, de generar una sociedad y que van a tener un carácter destacado en el cambio de paradigma. Entonces bueno, hasta este momento las administraciones públicas están usando las tecnologías como algo meramente publicitario, propagandístico, escudado tras cierto halo de transparencia, pero no hay interacción, no saben cómo manejarlas.

 

C-¿Crees que los ciudadanos hemos perdido la responsabilidad de participación?

J.A.S.-Yo no estoy de acuerdo. La ciudadanía cada vez es más activa y participa más. Por una cuestión de experiencia te lo digo, nosotros los dos proyectos más relevantes que tenemos, cuando hemos llegado a los lugares todo el mundo nos ha dicho, “no aquí la gente no participa” y de repente, después de desarrollar los proyectos, ha habido un aumento de la participación exponencial, con una gran implicación ciudadana.

Las personas queremos cada vez participar más porque creemos que los que toman las decisiones, los que están por encima nuestro, están actuando con una incompetencia absoluta, independientemente del partido o de la ideología que provengan. Entonces en ese sentido la gente se está dando cuenta de que o salimos todos juntos de esta, desde la base, o en fin…

Entonces por eso te digo que la ciudadanía yo creo que cada vez participa más, aunque por otra parte también, cuando la gente no participa es porque no se están haciendo las cosas bien, no se establecen los canales adecuados de participación. Nosotros trabajamos mucho el tema de participación inconsciente, de que a la gente no le cueste, que lo vea como algo divertido, ameno, algo en lo que está invirtiendo un tiempo pero de lo que ve los resultados.

Lo que pasa es que cuando se plantean procesos participativos, en general son un tostón, metes a la gente en mesas, en reuniones, además, no se cumplen las promesas y todo eso genera un descredito de la participación brutal.

Por ejemplo, en Náquera, un pueblo de Valencia, estamos en un proyecto de la gestión comunitaria de un centro cultural vacío, cuando llegamos nadie participaba. Se trataba de abrir el centro a los vecinos del pueblo y ver qué actividades podían proponer. Tras un mes de trabajo teníamos 57 propuestas y eso que todavía no se había hecho la primera actividad, en la que participaron 90 personas, estamos hablando de un pueblo de unos 3.000 habitantes.

Entonces, claro, hay que revisar todas esas metodologías, trabajar, y nosotros humildemente lo estamos consiguiendo, no creo que tengamos la respuesta a todo esto porque está todo por inventar, pero sí creo que hay que tener clara una cosa la gente tiene ganas de participar y lo único que hace falta es establecer los canales adecuados.

Por otro lado, también hay que ser honestos, por norma general a las administraciones no les interesa la participación, es algo políticamente correcto y tienen que cumplirlo, pero luego cuando ves los procesos participativos que se desarrollan, evidentemente todo es un maquillaje.Y en ese ámbito es donde por una parte los ciudadanos tienen que reclamar mejores modelos de participación ciudadana, y por otra parte, los técnicos tenemos que generar esos canales y esas metodologías de trabajo que fomenten la implicación ciudadana.

Intervención con implicación ciudadana. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

Intervención con implicación ciudadana. Fotografía cedida por Paisaje Transversal.

C- ¿Qué importancia tienen las ciudades?

J.A.S.-La relevancia que tienen según las estadísticas, creo que es que en 2050 el 75% de la población vivirá en ciudades. Evidentemente, tienen una importancia total más allá de que podamos generar otros modelos de convivencia y más allá de que haya otras tendencias hacia lo rural o así.

Bueno, no es que lo crea yo, es que estadísticamente se ve, van a tener una importancia capital. Entonces sino generamos ciudades… a mí la palabra sostenibilidad… ha perdido todo su significado y se ha pervertido mucho, como creo que también lleva camino participación ciudadana, pero creo que va a ser un reto y el cambio va a venir por ahí, sostenibilidad, participación. Se habla incluso de las ciudades-estado, de la recuperación de la ciudad como unidad de gestión, adquiriendo una importancia superior a los propios estados.

 

C- ¿Y cuánto de marketing tiene la ciudad hoy en día?

J.A.S.-En estos momentos yo creo que todo.

En este tema de la burbuja inmobiliaria y a través del efecto Guggenheim, todas las ciudades querían tener su centro cultural, su museo, su monumento, entonces se ha establecido una competencia entre ciudades absolutamente insana y absolutamente homogeneizadora.

Cada una ha querido destacarse, cuando lo que se tenía que haber hecho es tejer una red en la que cada cual estableciese su valor diferencial y atendiese más a las necesidades que al turismo exterior. Las ciudades han estado absolutamente volcadas en crear una marca de ciudad y en crear una ciudad para la atracción turística, dejando de lado todo el resto de desarrollo social y económico que se podía generar internamente. No hay más que mirar Barcelona, no hay más que mirar Madrid, más Barcelona, yo creo que es un ejemplo claro en el que han generado una disneylandia en los últimos veinte años para los turistas y ahora han echado la vista atrás y han dicho “Pero qué hemos hecho!”, y Madrid es un poco lo mismo, prácticamente toda la inversión ha ido al centro de la ciudad, a la museificación del centro de la ciudad, cuando dentro de la M30 solo vive un tercio de la población y cuando hay barrios en la periferia en los que apenas se ha actuado o no se ha actuado.

Se han dirigido una cantidad ingente de recursos a rehabilitar los centros como atracción turística cuando realmente la ciudad es mucho más, y se han malgastado muchos recursos focalizándolos en solo una parte, en lugar de hacer un reparto más equitativo y no plantear tantas desigualdades. Se ha insistido en las desigualdades que ya existían entre la periferia y el centro de las ciudades.

Y ahora esperemos que esto vaya cambiando y empecemos a entender que estamos en un momento en el que tenemos que pasar de la competición a la colaboración, y no solo a nivel humano, sino también a nivel de ciudades y de estados. Reivindicar lo local desde la raíz, desde los poderes locales, fomentarlos y sobretodo, pensar más en los que están dentro que en los que vienen de paso, no lo digo como algo racista o exclusivista, sino que los ciudadanos de una ciudad tienen muchas necesidades y se ha generado una desigualdad muy grande y consideramos que los ayuntamientos tienen una deuda histórica con sus habitantes.

 

C- Muchas gracias, Jon.  Entendemos que la responsabilidad por hacer de las ciudades lugares más habitables depende de todos y vosotros estáis poniendo un buen montón de granos de arena con vuestras actividades.

J.A.S.- Muchas gracias a Conversas por prestar atención a nuestro proyecto y por darle voz a estos temas.

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Un comentario en ““La ciudad tiene que ser un reflejo de la sociedad y viceversa”. Paisaje Transversal

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